Gustavo Donoso – Profesor e Investigador USFQ
Gustavo Donoso – Profesor e Investigador USFQ
¿Alguna vez te has puesto pensar sobre la relación que existe entre el bienestar animal y el entrenamiento?
El entrenamiento animal es una porción vital del vínculo humano-animal, no solo mejora la relación entre las personas y los animales, sino que además, puede ser muy enriquecedor para ambas especies si se lleva a cabo bajo parámetros de respeto mutuo. El problema se da en que alrededor de la historia, los humanos no siempre hemos mantenido criterios de bienestar animal dentro del entrenamiento ¡Sin embargo eso está cambiando! Existe una manera correcta de entrenar a tu animal y al mismo tiempo mejorar su bienestar.
¿Qué es el entrenamiento?
El entrenamiento animal según Heidenreich, Pedersen, Mackie y Harding (2023) se define como “modificar intencionalmente el comportamiento con una conciencia y comprensión de los principios del análisis de la teoría del aprendizaje y aplicar estos principios con individuos o grupos de animales bajo cuidado de los humanos”.
Este concepto es un tema científico complicado basado en ramas como: teoría del aprendizaje, neurociencia, comportamiento animal, entre otras. Sin embargo, no todo tiene que ser tan complejo para que se pueda aplicar en casos de la vida diaria. De hecho, como se verá más adelante, podemos aplicar algunos puntos clave para que nuestro animal aprenda más rápido y todo sea basado en bienestar animal.
Pero ¿Cómo lo hago?
Existen varias formas para hacer que nuestro animal aprenda algo, todas estas buscan que el animal asocie un comportamiento o situación con una consecuencia. Estas consecuencias pueden ser buenas o malas, disminuir o aumentar un determinado comportamiento y por ende pueden afectar el cómo se siente nuestro animal durante la sesión de entrenamiento.
Para ello, debemos entender los conceptos que se encuentran a continuación:
Y también tenemos a:
Pero mucho OJO, que sea positivo o negativo, un refuerzo o un castigo, no significan que sean inherente malas o buenas, simplemente es al forma de definirlas. Estas se pueden combinar para dar las siguientes posibilidades:

Por lo tanto, si escogemos una consecuencia que no traiga una experiencia positiva, estaremos influyendo negativamente en la vida de nuestro animal y lo estaremos forzando a hacer algo que quizá no le guste. Seguramente, recibir un premio en el refuerzo positivo, es mucho más placentero para el animal que asustarse con el papel periódico, a pesar que de las dos maneras este termine aprendiendo. Por ello, siempre debemos utilizar la opción más efectiva y que traiga mejores experiencias para el individuo.
Entonces ¿De qué manera puedo mantener el bienestar animal dentro del entrenamiento y cómo lo entreno?
Siempre utilizaremos refuerzo positivo, esto se da porque la evidencia científica señala que es la mejor manera para que el animal tenga bienestar dentro del entrenamiento (De Castro, et. al., 2020). Esto puede sonar complejo, pero puede ser resumido usando la siguiente frase: “Si hago cosas buenas, cosas buenas pasan” es decir, cada vez que nuestro animal hace el comportamiento deseado debemos premiar esto con lo que al animal más le guste ¡De esta manera estará aprendiendo y lo disfrutará constantemente!
También, utilizaremos mnemotécnica para acordarnos qué debemos tomar en cuenta durante nuestra sesión de entrenamiento, está es ABC (Fernández y Martín, 2021):

Antecedentes (A): Se refiere a las acciones, eventos y/o circunstancias previas a empezar el entrenamiento. Como por ejemplo: buscar un lugar tranquilo para que tanto el animal como la persona estén concentrados, que le guste el premio a mi animal, cuanto tiempo voy a entrenar, etc.
Behavior -comportamiento- (B): la acción que estoy buscando en el animal y debemos saber bien lo que queremos que haga y jamás forzar el comportamiento.
Consecuencia (C): Esto se refiere a los castigos, refuerzos, positivos o negativos y siempre utilizaremos el refuerzo positivo para nuestras sesiones.
¡Todo esto ayudará a que tanto la persona como el animal estén en el mismo punto cuando estén entrenando un nuevo comportamiento!
Finalmente, utilizaremos entrenamiento con “clicker”. El clicker es aparato de señalización manual que emite un sonido de “clic” cuando se presiona. Las personas deben presionar el clicker cuando un animal realiza un comportamiento deseado, seguido del ofrecimiento de una recompensa alimenticia. Este se ha demostrado como un gran método de refuerzo y para marcar correctamente un comportamiento deseado (Feng et. al., 2016). Este aparato es fácil de conseguir en cualquier tienda de mascotas.
Para unir todo haremos lo siguiente:

Esta manera de entrenar es basada en evidencia científica, además de proveer el mejor bienestar para nuestro animal. Cualquier comportamiento puede ser entrenado de esta manera ¡Sólo es cuestión de aplicar los principios y seguir los pasos que damos en esta noticia!
Referencias:
En una Universidad de Canadá, específicamente en la de British
El bienestar animal es una ciencia que viene