AEBA – Asociación Ecuatoriana de Bienestar Animal

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Marco y acción

Promovemos el bienestar animal a nivel nacional

1.

Una mirada al bienestar animal

Buena salud, condiciones físicas y psicológicas adecuadas, y que puedan expresar sus comportamientos naturales. Al hablar de bienestar animal, básicamente nos referimos a calidad de vida y estos factores son determinantes en ello.

Muchos afirman que, en la práctica, nadie es capaz de ofrecer bienestar a un animal y que es el propio animal el que se da a sí mismo esas libertades. Pero es innegable que es el ser humano quien crea las condiciones para que los animales puedan adaptarse de la mejor manera posible a un medio ambiente en permanente cambio y con diferentes matices.

Vivimos una era en la que la interconexión y la interdependencia son innegables en todos los ámbitos. Y en ese sentido, lo que puede parecer contradictorio, guarda dentro de sí el gen inicial de lo complementario. Bienestar animal, sí. Bienestar humano, también.

El Bienestar Animal guarda dentro de sí la innegable característica de ser multidimensional y no puede encasillarse únicamente en el ámbito de los derechos de las especies y de la naturaleza. Muchísimas variables y casos se entrecruzan en esta temática, y esa casuística tan diversa impide medir con la misma vara a los distintos animales que comparten el planeta con el ser humano.

Establecer una legislación internacional y, posteriormente, aterrizarla al ámbito local reviste una complejidad que no es ajena a las diversas características de una nación, que pueden ir desde el cuidado del medio ambiente, la gestión de la fauna urbana, la soberanía alimentaria o las capacidades productivas; hasta temáticas más sutiles y profundas como la cultura, la convivencia interespecies y la gastronomía.

2.

Cinco libertades

Este concepto se deriva de las cinco libertades de la que debe gozar un animal:

 

  1. Libertad de alimentación e hidratación
  2. Libertad de permanecer en un ambiente apropiado
  3. Libertad de proteger la buena salud
  4. Libertad de bienestar emocional
  5. Libertad de expresar su comportamiento natural o normal

Para llegar a establecer estas cinco libertades, necesariamente han debido intervenir dimensiones humanas como la política, la ciencia, la ética, la economía, la cultura e, incluso, la religión. De otro modo no habría sido posible que países enteros se hayan puesto de acuerdo en organismos como Naciones Unidas para lograr que esas definiciones se vayan consolidando como principios universales.

Los avances alcanzados no pueden ser minimizados y, mucho menos, desechados. La construcción de una legislación que logre conciliar el bienestar animal y el bienestar de la sociedad humana puede parecer lenta y engorrosa, pero es necesaria porque no puede prescindir de criterios que superan la visión eminentemente animalista y demanda análisis mucho más amplios en los que la realidad que afecta directamente a la convivencia humana no puede quedar al margen.